Páxinas

miércoles, 22 de mayo de 2013

Proxecto Neo nº 56.2 - Nícola Bermingham & Teresa Losada


Irlandesa. Nacida en Vigo. Filla de irlandeses que aman o seu país e que aman o país noso. Profesora de Linguas. Tradutora e intérprete. Investigadora das relacións entre idioma e sociedade. Esa é Nicola Bermingham, a primeira entrevistada no programa 56.2
Comezamos o programa facendo unha aproximación ao perfil humano da entrevistada. Conversamos sobre os motivos polo que os seus pais estaban instalados en Galiza, sobre a súa escolarización no Colexio Público García Barbón, sen esquecermos o retorno da familia emigrada e a integración da nena no país de orixe/acollida.
Naturalmente tamén coñecemos a súa experiencia como estudante no Trinity College Dublin e como profesora na Faculdade de Tradución e Interpretación da Heriot-Watt University de Edimburgo.
Despois da música, falamos de como coñeceu a existencia do Modelo Burela. Comentounos que foi nun congreso celebrado en Cork e que recibiu a información a través da escritora Eva Moreda.
A segunda parte do programa resultou moi emotiva. A nosa colaboradora Lucía Rivas fixo unha magnífica produción. Seleccionou a entrevistada (Teresa Losada), documentouse sobre o alcance do seu traballo, entrou en contacto con ela e mesmo se ocupou de buscar unha música que lle gustase. Como respondeu Teresa? Pois como ela o fai sempre: coa máxima sensibilidade. Falounos do inmenso labor recollido baixo dúas palabras Monfero Solidario.
Outro modelo de educación pública.
Para que non perdan nadiña do que se falou, aquí está o arquivo coa entrevista.

É moitas grazas a Galiciaconfidencial: Pincha aquí

sábado, 11 de mayo de 2013

NORABOA CAMPEONAS, SODES AS MELLORES...

O BURELA FSF VENCE Ó ATLÉTICO DE MADRID(5-1) E PROCLÁMASE CAMPEÓN DA LIGA. NORABOA CAMPEONAS...!!!
 

domingo, 5 de mayo de 2013

DEDICA TIEMPO A MEDITAR

Dedica tiempo a meditar. Saca tiempo de tu rutina diaria para meditar, preferiblemente por la mañana y por la noche. Los beneficios de la meditación son más notables cuando la haces regularmente. Algunas personas prefieren meditar al final del día para aclarar su mente; otras prefieren buscar refugio en la meditación en medio de un día ajetreado. Resulta más fácil meditar en la mañana, antes de que tu cuerpo se sienta cansado por el ajetreo diario y tu mente tenga más cosas en las que pensar. Trata de no dedicarle demasiado tiempo. Comienza con 5 o 15 minutos al día.

Busca un ambiente tranquilo y relajado. Es muy importante, sobre todo para el principiante, evitar lo que pueda distraer la atención. Apaga la televisión, el teléfono, o cualquier otro aparato que haga ruido. Si pones música, escoge una melodía suave, calmante y repetitiva para que no pierdas la concentración.

Muchas personas prefieren meditar al aire libre, siempre y cuando no se sienten cerca de una carretera muy transitada o cualquier otro sitio ruidoso. Puedes hacerlo a la sombra de un árbol, o sobre el césped en tu rincón favorito del jardín.

Relaja tus brazos y piernas. No necesitas adoptar una posición especial, siempre y cuando estén relajados y no interfieran con el balance de tu torso. Puedes descansar las manos sobre tus caderas, pero al principio te puede resultar más fácil dejar que tus brazos cuelguen a los lados para que su peso te ayude a notar lo que no esté alineado.

Relaja todo tu cuerpo. Sigue buscando las partes de tu cuerpo que no están relajadas, y relájalas. Puede que notes que no puedes relajarlas a menos que ajustes tu postura para estar mejor alineado. Eso ocurre normalmente con los músculos cerca de tu columna vertebral. Puede que también notes que no estás derecho y necesites enderezarte. También con frecuencia los músculos pequeños de tu cara se vuelven más tensos.

Concentra tu atención en el ritmo de tu respiración. Escúchala, síguela, pero no pienses en ella (cosas como “Suena un poco ronca… ¿Estaré cogiendo un catarro?). El objetivo es dejar que la “cháchara” de tu mente desaparezca poco a poco. Busca un “ancla” para calmar tu mente.
Trata de recitar un mantra (repetición de una palabra sagrada). Lo mejor es usar una sola palabra como "om" pronunciada con un ritmo constante. Puedes recitarla verbalmente o sólo mentalmente. A los principiantes les resulta más fácil contar sus respiraciones. Trata de contarlas del 1 al 10, y vuelve a empezar con el 1.

Para evitar que las imágenes se sigan colando en tus pensamientos, visualiza un sitio relajante. Puede ser real o imaginario. Imagina que estás en lo alto de una escalera que lleva a un sitio tranquilo. Cuenta los pasos al bajar hasta que te sientas tranquilo y relajado.

Calla tu mente. Cuando ya hayas entrenado tu mente a enfocarse en una sola cosa a la vez, el siguiente paso es no concentrarte en nada; básicamente “vacía” tu mente. Esto requiere una gran disciplina, pero es la culminación de la meditación. Después de concentrarte en un único punto, tal y como lo describimos en el paso anterior, puedes arrojarlo de tu mente u observarlo imparcialmente y dejar que vaya y venga, sin juzgarlo como “bueno “o “malo”. Usa el mismo método con cualquier pensamiento que vuelva a tu mente hasta que reine el silencio.