Basto, una sonrisa, para entregarme el universo, se deshizo la corteza dura, que cubría mi sensible corazón....
Y agradecido por ello, se ilumino de colores, con el apacible calor del sol.
Desde entonces mi destino, solo... Sigue una luz, la de tus sinceros ojos, que me miren con cariño...
Solo sigue el aire, que se pierde cuando suspiras, regalándome un gemido.
Solo sigo un camino, es la estrella que marcaste, al llegar a mi destino...

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