Mañana sombria y extraña,
desenredo tu maraña,
e ilumino mi razon,
que mi mente sea mas pura,
y desempolva el corazon...
Olvidado y abatido ,
por las flechas de cupido,
que enturbien la razon,
Te encuentras desvalido,
con el cuerpo dolorido,
sin rastro del amor...

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