Lleva en sus manos... Vida,
lleva en sus pies lento andar,
y en su corazón sediento,
tanto amor para entregar.
Le ha encontrado el lucero...
adormecido, al soñar,
y ha sido testigo el cielo,
de su triste trajinar.
Tan solo busca a su paso,
sembrar flores de amistad,
pero tropezó al dormirse,
y así llego a despertar,
Aquella tenebre, piedra,
quiso detener su andar,
y se disfrazo de ángel,
de mil facetas, quizás...
Más continúo aquel poeta,
sin estancarse jamás...
en el ordinario lodo,
de aquel turbio pantanal.
Y llega al fin a la meta
y se diviso al llegar,
dos manos llenas de grietas,
dos pies cansados de andar.
....Y un corazón prodigioso,
que jamás ceso de amar!!!
lleva en sus pies lento andar,
y en su corazón sediento,
tanto amor para entregar.
Le ha encontrado el lucero...
adormecido, al soñar,
y ha sido testigo el cielo,
de su triste trajinar.
Tan solo busca a su paso,
sembrar flores de amistad,
pero tropezó al dormirse,
y así llego a despertar,
Aquella tenebre, piedra,
quiso detener su andar,
y se disfrazo de ángel,
de mil facetas, quizás...
Más continúo aquel poeta,
sin estancarse jamás...
en el ordinario lodo,
de aquel turbio pantanal.
Y llega al fin a la meta
y se diviso al llegar,
dos manos llenas de grietas,
dos pies cansados de andar.
....Y un corazón prodigioso,
que jamás ceso de amar!!!

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